Caminar en oración es tan sencillo como parece: se trata de orar mientras uno camina. Al caminar en oración estamos adentrándonos en nuestra autoridad como hijos de Dios para bendecir a personas y a lugares en nombre de Jesús. Esta sencilla tarea es una forma maravillosa de transformar tu comunidad al pedirle a Dios que irrumpa en nuestra comunidad. A continuación te mostramos cómo comenzar.

CONOCE la zona en la que vives

Conoce los lugares y la gente que compone tu comunidad local. ¿Qué trabajos realizan? ¿Qué grupos étnicos y clases sociales viven en la zona? ¿Cuántos edificios religiosos hay?

conoce a las personas que viven en tu misma zona

cuáles son las necesidades de tu localidad hablando con la gente que vive en tu misma zona.

conoce las necesidades locales

¿Tiene tu barrio problemas de desempleo, de delincuencia o de pobreza? Podrías incluir toda esta información en un mapa físico de tu comunidad, o anotar toda esta información. Esto te ayudará a informar tus oraciones, y podrás seguir añadiendo más información al mapa cuanto más camines en oración.

PONTE A CAMINAR EN ORACIóN

Lo fundamental de caminar en oración es conversar con Dios. Pídele a Él que te muestre lo que Él ve, para que puedas conocer lo que está en Su corazón para tu comunidad.

A continuación incluimos algunas sugerencias para caminar en oración de manera efectiva.

COMIENZAmos y terminamos JUNTOS

Acuerda un lugar y una hora a la que juntos saldréis a pasear y a hablar a Dios. Comienza explicando por qué os habéis reunido para orar, y comparte los puntos concretos de la oración si lo consideráis importante. Si el grupo se divide en grupos más pequeños, acordaremos el lugar y la hora a la que volveremos a reunirnos para terminar juntos.

intentamos ir en parejas

Jesús envió a sus discípulos en parejas. No intimida tanto como un grupo grande, y es más seguro que ir en solitario. Si tienes un grupo grande, la división del grupo en parejas puede ayudaros a rezar por diferentes partes de la zona en la que vivís.

elige SI QUIERES PLANIFICAR la RUTA o no.

Puedes planificar tu ruta por adelantado para asegurarte de que oras por lugares específicos, o puedes simplemente pedir al Espíritu Santo que guie tu tiempo, ¡pero asegúrate de que no te pierdes!

UTILIZA TUS SENTIDOS NATURALES Y sobreNATURALES

Al caminar en oración, sé consciente de lo que te rodea: lo que ves, lo que hueles, lo que oyes y lo que tocas. Pero también sé consciente de lo que Dios te dice al ir moviéndote por tu comunidad; si te viene a la cabeza algún versículo de la Biblia, o visiones o palabras de sabiduría. Conecta estos sentidos naturales y sobrenaturales con la oración.

ELIGE SI PREFIERES ORAR EN SILENCIO O EN VOZ ALTA

La idea de caminar en oración no es que nos vean orando. Se trata de ver y orar. Podéis orar juntos en voz baja, o en silencio si así os sentís más cómodos. Sin embargo, no tengas miedo de orar en voz alta si sientes la necesidad de hacerlo.

ora por los demás

Al caminar en oración, los que viven en nuestra comunidad se convierten en el centro de nuestra oración. De ahí que nuestra oración sea una oración deliberada en la que pedimos por las bendiciones de Dios sobre todo lo que ves y sientes. Intenta orar de manera positiva incluso en las zonas más difíciles. Céntrate en los planes y en los propósitos de Dios para ese lugar y para la gente que ahí vive. “Venga tu Reino, hágase tu voluntad…” es una forma excelente de comenzar.

termina bien

Si hemos rezado en distintos lugares, nos volveremos a encontrar todos al final del paseo para compartir aquello por lo que hemos rezado y lo que hemos escuchado de Dios. Escribe lo que se comparta para poder hacer un seguimiento de cómo rezar por la zona en la que vives.

continúa

Después de caminar en oración, sigue rezando por tu comunidad. Quizás puedas organizar reuniones de oración sobre temas específicos o planear otros paseos de oración por la zona en la que vives. Caminar en oración es también una forma de reclamar una zona específica para Dios. Cuando Josué y el ejército intentaban tomar Jericó, Dios les ordenó que rodearan la ciudad durante seis días y siete veces el séptimo día. ¿Por qué no convertir nuestro paseo en una oración física saliendo a caminar en oración durante una semana?

Al continuar orando, sigue pidiendo la bendición de Dios para la zona en la que vives. Ora para que venga el reino de Dios y para que se haga su Voluntad allá donde tú vivas. Si sientes que Dios está destacando ciertas necesidades o retos específicos, piensa en cómo pasar a la acción. Además de mediante la oración, ¿cómo podrías tú y tu Iglesia ser parte práctica de la solución de Dios?

Nuestro agradecimiento a 24-7 Prayer

Prayer walking